Un funcionario de prisiones, acosado por su testimonio en el juicio de Herrera. EL PAÍS, 5/4/1984

JOSÉ YOLDI

Madrid

(Nombre eliminado), funcionario de prisiones de probado talante demócrata, está siendo perseguido y acosado por sus declaraciones como testigo de cargo en el juicio por torturas contra el director y 11 de sus compañeros en la prisión de Herrera de la Mancha. El testimonió de Álvarez fue fundamental en la condena de nueve de ellos. El pasado lunes, su coche, un Talbot 150 de color rojo, matrícula XX-xxxx-x, fue destrozado por un cóktel molotov en las inmediaciones de la prisión de Las Palmas, donde el funcionario está destinado.

(Nombre eliminado), que se encontraba de permiso en Madrid, se reincorporó ayer a la prisión. Manifestó a este periódico que desde sus primeras declaraciones en el sumario de Herrera sufrió una marginación brutal por parte del colectivo de funcionarios, igual que otros compañeros que se atrevieron a decir la verdad, como (nombres eliminados).

“En el trabajo”, agregó, “hay tal agresividad y hostilidad que tengo que estar siempre a la defensiva. En el economato de la prisión, en el que los funcionarios tenemos derecho a abastecernos, me niegan los artículos y los tengo que adquirir por medio de algún preso. No he tenido muchos enfrentamientos directos, pero en alguna ocasión he tenido que parar los pies a algún compañero violento”

Desde que declaró ante el juez sobre los hechos de Herrera, le han rajado dos veces los neumáticos de su coche. (Nombre eliminado) ha sufrido también otras vejaciones. En Reyes del año pasado, su hija, de dos años y medio fue la única de toda la urbanización en la que viven los funcionarios que no le compraron juguetes. Para estos regalos se utiliza un fondo al que (Nombre eliminado) también tiene que contribuir. En el juicio por las torturas en Herrera de la Mancha, (Nombre eliminado) denunció la violencia innecesaria utilizada por sus compañeros en las conducciones de presos y en la vida cotidiana en la prisión. Su primera declaración en el sumario “fue bastante parca por un estúpido espíritu de cuerpo”, según dijo en el juicio.

La declaración de (Nombre eliminado) fue clave para que el Tribunal condenara a penas de suspensión y de empleo al ex director de Herrera y a otros ocho funcionarios por rigor innecesario con los presos, ya que según la sentencia, aunque existieron torturas desde el punto de vista sociológico, no las hubo según el concepto jurídico que requiere la existencia de una investigación y que se busque una confesión del torturado.

El Sindicato Democrático de Prisiones ha condenado la voladura del coche de (Nombre eliminado) y ha denunciado la persecución y las amenazas a que están sometidos los funcionarios que pertenecen al sindicato.

Author: ADECAF