Servei de notícies d’Amnistia Internacional d’Estats Units: sobre les detencions a Xina per motius de consciència. 08/05/1998

Amnistía Internacional Estados Unidos 08/05/98

Servicio de noticies 82/98

Hay que poner fin a la diplomacia de los rehenes con China,

declara la Sección Estadounidense de Amnistía Internacional

 

La prueba de fuego del viaje de Clinton será el reconocimiento de las víctimas de la matanza de 1989.

Washington D.C.

A sólo unos días de que Clinton comience su viaje a China, Estados Unidos debe exigir a los dirigentes chinos un compromiso absoluto y firme de que no se practicarán nuevas detenciones de ciudadanos por ejercer sus derechos humanos fundamentales, ha declarado hoy la Sección Estadounidense de Amnistía Internacional. Cuando se formalizan los planes para la cumbre Estados Unidos-China, Estados Unidos debe exigir enérgicamente la libertad de al menos 250 presos que siguen encarcelados desde la matanza de 1989, de los más de 2.000 presos políticos y de los presos religiosos, entre los que hay católicos y protestantes independientes, monjas y monjes budistas tibetanos y líderes musulmanes de Xinjiang.

«Estados Unidos debe dejar claro que es totalmente inaceptable que China continúe reuniendo más bazas para las negociaciones, una política que fomenta una relación bilateral basada en la diplomacia de los rehenes ha declarado el Dr. William F. Schulz, director ejecutivo de la Sección Estadounidense de AI . Los estadounidenses no pueden aceptar la política de “un paso adelante, dos atrás” como base aceptable para las relaciones con China. Cuando acabamos de dar la bienvenida a Wei Jingsheng y a Wang Dan a los Estados Unidos, el gobierno Clinton no puede ignorar el hecho de que todavía hay más de 2.000 presos políticos en las cárceles de China; suficientes para llenar toda la ciudad de Clinton, Arkansas».

La organización de derechos humanos ha afirmado que el compromiso del presidente con los derechos humanos en China se medirá en función del grado con que reconozca, durante su visita, a los héroes y víctimas de la Plaza de Tiananmen. Clinton es el primer presidente de Estados Unidos que visita China desde la trágica noche del 4 de junio de 1989. Hasta la fecha, el gobierno chino no sólo no ha procesado a ningún responsable, sino que ha hostigado a quienes han tratado de recabar y difundir información independiente, e incluso ha ascendido a los responsables del ejército que dirigieron las operaciones cuando se produjo la matanza. El gobierno sigue perpetuando la absurda afirmación de que las muertes fueron necesarias para sofocar una rebelión.

«La buena disposición del presidente Clinton durante su estancia en China para reconocer públicamente y rendir homenaje a quienes murieron y sufrieron por la causa de la democracia y la libertad en China será la prueba de fuego de si se niega a ser cómplice de la “diplomacia de los rehenes” de China afirmó Schulz. Todos los funcionarios estadounidenses deben dejar claro que no podrán ser sobornados para que guarden silencio sobre la situación de los derechos humanos en China. El presidente ha de recordar las imágenes de la Plaza de Tiananmen que presenció el mundo hace nueve años y defender la importancia de los derechos humanos como prioridad en la relación entre Estados Unidos y China».

Author: ADECAF