IGNASI CESADO. Boletín informativo de CATAC Presons LA BRETXA número 4, 12/1999 (Depósito legal: B-24762-1999)

scribir este artículo supone una gran satisfacción de carácter personal, ni lo escondo ni lo niego. Escribir sobre la “destitución” del personaje que más daño ha hecho al colectivo de profesionales penitenciarios es un honor.

Empecemos por el principio. Las palabras dicen mucho: “destitución”, “cese”, son la palabras manejadas por los medios de comunicación, por la Consellera y el propio interesado, por tanto, no hablamos de dimisión. Y, lo anterior es importante porque el personaje en cuestión, que se considera “dolido” por la decisión (El periódico 4-12-99), esperaba, por tanto, ser confirmado en su cargo y, por ende, continuar en su política.

Finalmente, las altas esferas se han dado cuenta. Puede ser que todo se deba a luchas políticas entre los socios de la coalición (sinceramente, a mí me da igual, lo importante es el resultado).

El periódico ABC el sábado 4-12-99, da como causa del cese la interposición de la denuncia por parte del personaje en cuestión, contra cuatro sindicalistas (dos de CATAC, uno de CCOO y uno de UGT), y, haberlo realizado sin permiso de la Consellera, que finalmente obligó al personaje a retirar la denuncia. Si esta tesis es la cierta, como funcionarios debemos sentirnos contentos, porque se ha considerado como base de la decisión el respeto a los acuerdos firmados y la vía negociadora como camino hábil pera resolver conflictos.

Fuere como fuere, despachan por la puerta pequeña a un personaje al que tenemos que imputar: docenas de procesamientos injustos a funcionarios; centenares de expedientes producto de la psicopatía enfermiza; el descrédito profesional de nuestros cuerpos penitenciarios; las desautorizaciones continuadas de actuaciones profesionales; la pérdida de motivación de casi todos los trabajadores penitenciarios (de vigilancia, de tratamiento, etc); el hecho que Cataluña esté a la cola en materia de infraestructuras penitenciarias (en Cataluña sólo se ha construido un Centro, Brians, porque Quatre Camins ya lo había proyectado el gobierno de la UCD y el PHP es una estructura semiprivatizada); una política penitenciaria de cara a la galería, personalista; una visión paranoica de la labor de los profesionales penitenciarios; y un tan largo etcétera que no cabría en una enciclopedia.

Vaya por tanto mi felicitación a todos aquellos compañeros que nos hemos sentido perjudicados profesionalmente, personalmente, en nuestras vidas profesionales y privadas porque este personaje siniestro que durante nueve años ha hecho trizas un sistema penitenciario que si se sostiene es por el buen hacer diario de sus buenos profesionales, no por él ni por sus compinches.

El trabajo no ha terminado, y, siento decirlo así de claro, porque es absolutamente imprescindible cortar muchas más cabezas, así de claro lo digo. Todos/as los/as, chupones, pelotas, arrastrados/as, medradores, chivatos/as, y, en fin, toda la gentuza que ha vivido se ha catapultado confiando en trabajar bajo las faldas del monje cesado, confiando en que papá Ignasi refrendaba sus trabajos (sucios muchos de ellos). Toda esta calaña debe caer, o si tiene dignidad irse.

Y, hablo de muchos de los Directores/as, Subdirectores/as, etc, etc, que han hecho daño (y lo siguen haciendo), que sin tener puñetera idea de prisiones , porque papá piquillo les daba coba, mandaban y mandan.

Esta retahíla de personajes debe ser rasurada del panorama penitenciario, mientras no se abran los ventanales y desaparezca la causa que lo apesta todo y la propia hedor que se ha generado, mientras no se haga tabula rasa, mientras no se limpie a fondo, el trabajo estará realizado a medias.

Y, ahí seremos beligerantes, iremos tras de todos aquellos que se han refugiado y beneficiado de su figura, uno por uno.

Observemos que sus capacidades camaleónicas o su cobardía (muchos de ellos duermen hoy por hoy intranquilos, porque Pepito Grillo les dice que lo pasarán mal, y otros ya planean su fuga a Argentina como los criminales de guerra, ellos sabrán).

Pero la tumoración principal ha desaparecido y en estos momentos, más que nunca, debemos pensar en el futuro. Nuestro sindicato ha dicho, y aquí lo repite, que está a dispuesto a colaborar en la mejora del servicio penitenciario, en la mejora de nuestros derechos como funcionarios, si existe voluntad para mejorar. Habrá que dar tiempo, el necesario, al sucesor (cierto es que va a necesitarlo), el desaguisado de nueve años no se resuelve en un momento.

Author: ADECAF