Exhibición en Berlín reabre heridas. BBC, 13/08/2006

Tristana Moore / BBC,

Berlín Incluso antes de abrir sus puertas, la exhibición titulada “Senderos forzados” atrajo bastante controversia en los medios alemanes y polacos. El objetivo de los organizadores de la exhibición en el Kronprinzenpalais de Berlín es ambicioso: explorar el sufrimiento de millones de personas que se vieron obligadas a huir de sus hogares en Europa durante el siglo 20. Hay docenas de ejemplos de civiles que fueron expulsados de Europa, incluyendo la muerte masiva de armenios a partir de 1915-16, el Holocausto, y los refugiados de Chipre y la antigua Yugoslavia. Hay muchos objetos en exhibición, incluyendo maletas, álbumes fotográficos y otros enseres personales que los refugiados llevaron consigo al exilio. Pero, controversialmente, la muestra también se enfoca en el sufrimiento de alemanes expulsados de Polonia y Europa oriental luego de la Segunda Guerra Mundial. Víctimas alemanas La exhibición fue organizada por una fundación que tiene vínculos cercanos con la Federación de los Expulsados, que representa a los entre 12 y 14 millones de alemanes étnicos y sus descendientes, que fueron desplazados de sus hogares. “Es claro que la expulsión en el siglo 20 fue un instrumento común de políticos que no tenían preocupación alguna por la suerte de humanos”, dijo Erika Steinbach, presidenta de la Fundación Centro contra las Expulsiones. Para Steinbach, una política asociada al partido Demócrata Cristiano, esta exhibición es vista como el primer paso hacia el establecimiento de un centro permanente en Berlín para recordar a los millones de alemanes que fueron expulsados después de la Segunda Guerra Mundial. Pero eso es altamente controversial, y muchos políticos y otros grupos en Alemania se muestran contrarios a la idea. Los organizadores están esperando que la exhibición concentre la atención en el sufrimiento de alemanes étnicos que fueron desplazados de sus hogares, pero también en el sufrimiento de muchos otros europeos. “Probablemente no es bien sabido por fuera de Alemania que al final de la Segunda Guerra Mundial, cerca de 12 millones de alemanes tuvieron que abandonar sus hogares en las antiguas provincias orientales alemanes y en otras partes”, dijo Wilfried Rogasch, curador de la exposición. “Fue la mayor migración forzosa en la historia moderna de Europa. Mostramos eso en un contexto europeo”. Pero la exhibición ha molestado a muchas personas en Polonia y varias docenas de polacos llevaron a cabo una manifestación a las afueras de la galería en Berlín durante la noche de la apertura de la muestra. La exposición ha enrarecido las relaciones entre Alemania y Polonia. La expulsión ha sido un instrumento de muchos políticos, afirman los organizadores. El primer ministro de Polonia, Jaroslaw Kaczynski condenó la exhibición como un “evento muy malo, preocupante y triste”, ya que “relativizó la historia de la Segunda Guerra Mundial”. Kazimierz Marcinkiewicz, alcalde encargado de la capital polaca, Varsovia, canceló un viaje a Berlín diciendo que no podía visitar esa ciudad mientras la muestra estuviera en curso. “Mi visita a Berlín podría ser malinterpretada y objeto de abuso bajo esas circunstancias”, agregó. Los críticos sostienen que la exhibición es un intento por reescribir la historia, alegando que los alemanes son mostrados principalmente como víctimas y el papel del régimen nazi no es examinado debidamente. “Creemos que la lucha contra el totalitarismo, el nazismo y el comunismo, y los movimientos de resistencia, fueron las partes más importantes de la historia del siglo 20. La expulsión, especialmente de alemanes, fue apenas una consecuencia de ello”, dijo Slawomir Tryc, de la embajada polaca en Berlín. Pero el curador de la exhibición dice que los alemanes deberían poder examinar todos los aspectos de la historia. “Me parece que es significativo mostrar que los alemanes fueron víctimas después de la Segunda Guerra Mundial”, advirtió Rogasch. “Sabemos que los alemanes cometieron muchos crímenes, y eso está bien documentado. Más de 60 años después del final de la guerra, podemos empezar a enfocarnos en el destino de 12 millones de alemanes que fueron expulsados. Eso es una parte importante de nuestra historia nacional”. Las relaciones entre Berlín y Varsovia enfrentan tensiones, y dadas las reacciones a esta exhibición por parte del gobierno polaco, es probable que la muestra profundice la desconfianza entre esos países vecinos.

Author: ADECAF