BUTLLETÍ L’INFORMATIU DE CCOO, 3er TRIMESTRE DE 2003 Carta d’un afiliat de CATAC

A LOS AFILIADOS DE CATAC

Estos días la gran mayoría de de los afiliados de CATAC nos hemos quedado perplejos por la resolución de la asamblea convocada para el pasado 11 de julio (la disolución de CATAC y la incorporación a UGT). Se nos informa de esta resolución como si hubiera salido de la nada. Como si no se hubiera negociado previamente con la UGT, y tal vez con otros sindicatos, su incorporación a ellos. Antes de la reunión, no se proporcionó ninguna información a los afiliados de un tema tan importante, quedando toda restringida a la ejecutiva, las secciones sindicales y los escasos leales afiliados.

Previamente a la reunión, no se proporción información a los afiliados de base, se convocó en vacaciones (no fuera a acudir algún despistado) y la convocatoria de la reunión fue lo suficientemente ambigua, en cuanto al orden del día, como para no despertar excesivo interés: “asunto importante para el futuro de CATAC”, y asegurarse así, una escasa, pero interesada asistencia. Si el orden del día se hubiese especificado de una manera clara (por ej: propuesta de disolución de CATAC e incorporación a UGT, que la verdad no costaba tanto aclarar), probablemente la asistencia hubiera sido masiva y se hubieran visto obligados a dar muchas explicaciones y a persuadir a demasiada gente de que la mejor opción era la que habían negociado a espaldas de los afiliados.

Todo el proceso se realizó con una intencionada opacidad. Tanta, que con toda seguridad la convocatoria podría ser declarada judicialmente como ilegal. Sinceramente, viendo las importantes lagunas éticas y democráticas del comportamiento de nuestros dirigentes sindicales, pienso que su credibilidad es tan escasa que impide que puedan ser dignos representantes de los funcionarios en cualquier organización. La manipulación que hacen es tan burda que no pueden dejar de recordarme a los procedimientos utilizados por los dirigentes fascistas. Pienso que mantener una actitud de lealtad hacia estas personas, viendo su comportamiento, es cuando menos una muestra de estúpida ingenuidad.

Nosotros ya somos mayorcitos para saber lo que nos interesa. No discutimos la conveniencia de abandonar CATAC, pero precisamente tal vez la UGT no fuera la mejor alternativa. Yo entiendo que para un cuadro sindical de un sindicato pequeño es la mejor opción: un sindicato con una gran estructura y con importantes conexiones políticas que abren un horizonte de futuro dentro del propio sindicato o de la administración (no olvidemos las próximas elecciones a la Generalitat).

Pero esos mismo resultados electorales pueden hacer que este sindicato tenga que compaginar los interese sindicales con los políticos, circunstancia que puede entorpecer la actividad sindical. Ese es el riesgo que tiene este sindicato, y que los afiliados de a pie debemos valorar.

En el fondo, todo ello son sólo conjeturas, y como tales, discutibles, pero lo que sí es un hecho objetivo es la desfachatez de todos los responsables sindicales y la manipulación de la que hemos sido objeto los afiliados.

¿Realmente merecen estas personas que las acompañemos a UGT?

¿Merecen estas personas seguir siendo nuestros representantes?

¿Es el paso a la UGT la mejor opción y la más conveniente?

Tú tienes que decidir.

Dentro de poco observaremos como los representantes sindicales inician una campaña de marketing: las mismas personas que ocultaron información, que no te informaron de nada antes de la reunión, y que con los que hablaste varias veces en la cafetería sin que llegaran a decirte nada, ahora se muestran extrañamente amables y solícitos, te darán un palmada en la espalda y te justificarán de mil maneras el acuerdo adoptado. Que curioso contraste.

Esta bien que mostremos nuestra más profunda indignación, pero no debemos quedarnos solamente en ello. Deberíamos resolver esta situación. Lo más fácil, y lo más cómodo para los actuales dirigentes sindicales seria que los afiliados descontentos nos marchásemos de manera anónima y callada, sin plantearle problemas; ya cuentan con perder por el camino algunos afiliados. Pero tal vez, la solución más valiente sería la de quedarnos y defender nuestro derechos y nuestras convicciones, cambiando las cosas que sean necesarias. Podemos conseguir la anulación de la convocatoria de la asamblea y todo el proceso posterior, si queremos expulsar a los miembros de la ejecutiva (motivos no nos faltan). Debemos tomas las decisiones más convenientes entre todos los afiliados en un proceso transparente y democrático.

En definitiva, el abandono de nuestro sindicato debería ser la última opción.

Un cordial saludo.

Funcionario de PHPT y afiliado de CATAC

Terrassa, 14.07.03

Author: ADECAF